Amazonia Ecuatoriana:
Hay un Amazonas turístico al que se puede llegar
cómodamente, incluso en crucero. Pero hay otro Amazonas, el más desconocido,
que requiere estar preparado para la aventura. Es el oriente
ecuatoriano, la zona más salvaje del país, una región inmensa y una
de las menos alteradas del planeta. Ocupa más de la tercera parte del
territorio de Ecuador y en ella viven muy pocos seres humanos, casi todos
pertenecientes a pueblos indígenas bajo amenaza de extinción, como los achuar,
los secoya, los shuar, los siona, los huaorani o los zaparo, que luchan para
conservar su forma de vida tradicional frente a las tentaciones (y presiones)
de la vida moderna.
Pero la auténtica riqueza de la región es su apabullante
biodiversidad. En el interior de la selva vive el 50% de los mamíferos del
país y el 5% de las especies de plantas de la Tierra. Los viajeros
pueden llegar hasta los refugios más remotos de la jungla, pescar pirañas en
silenciosos lagos, oír el grito amenazador de los monos aulladores, ver los
brillantes ojos del caimán de noche, admirar a los coloridos loros dándose un
banquete y, con suerte, vislumbrar a un gran mamífero como el tapir o el
jaguar. Pero esta región no solo es jungla: también ofrece los mejores baños
termales del país, la cascada más espectacular, los volcanes más activos y
formidables aguas bravas. No es fácil adentrarse en ella, y mucho menos
conocerla en su totalidad, pero a continuación ofrecemos opciones para vivir
una verdadera experiencia amazónica llena de aventura.
